Turín se vistió de gala la noche del pasado jueves 18 de junio. La ciudad recibió a la élite de la gastronomía mundial en el emblemático recinto Lingotto Fiere. Allí se celebró la ceremonia de The World’s 50 Best Restaurants 2025. Fue una edición que confirmó el giro hacia una cocina más diversa, identitaria y conectada con el origen. La gran ovación de la noche fue para Maido, el restaurante nikkei de Mitsuharu ‘Micha’ Tsumura, que se coronó como The World’s Best Restaurant.

The World’s 50 Best Restaurants 2025 foto de grupo

Maido: una coronación anunciada

Su ascenso —del puesto 5 al 1 en solo un año— no fue casual. Fue el resultado de una evolución sostenida. Maido lleva en la lista desde 2015. Desde entonces, ha ido subiendo posiciones con paso firme. Su cocina fusiona con precisión técnica japonesa e ingredientes peruanos. Ha alcanzado una madurez excepcional. Micha ha consolidado esa fusión como lenguaje propio. También ha defendido una alta cocina basada en el origen, la estacionalidad y el detalle. Su menú degustación es tanto un viaje por el Perú contemporáneo como un homenaje a la delicadeza japonesa.

Y aunque para algunos su coronación pueda parecer más representativa que indiscutible —producto de equilibrios geográficos y ciclos narrativos—, Maido lleva años demostrando coherencia, solidez y personalidad. Más de quince años después de abrir, sigue creciendo desde el mismo lugar: la autenticidad.

El podio habla en español

Completan el podio dos cocinas que hablan español, pero desde orillas distintas. Asador Etxebarri (No.2), en Atxondo, lleva el fuego y el producto a una sofisticación sin artificios. Quintonil (No.3), en Ciudad de México, ofrece una propuesta refinada que reinterpreta la despensa mexicana con sensibilidad. Ambos restaurantes demuestran que el arraigo sigue marcando el camino. Más allá de las modas.

Nuevas entradas y reconocimientos

Entre las nuevas entradas destacó Potong (No.13), en Bangkok. Fue reconocido con el Highest New Entry Award por su cocina tailandesa reinterpretada. Ikoyi (No.15), en Londres, escaló 27 puestos y se llevó el Highest Climber Award. Su cocina une África occidental, producto británico y una estética propia.

La noche dejó también momentos memorables. Albert Adrià recibió el Estrella Damm Chefs’ Choice Award, votado por sus colegas. Mohamed Benabdallah, de Etxebarri, fue nombrado The World’s Best Sommelier. Maxime Frédéric fue elegido The World’s Best Pastry Chef por su trabajo en Cheval Blanc y Plénitude (No.14).

Hubo espacio también para los proyectos con impacto. El Woodford Reserve Icon Award fue para Massimo Bottura y Lara Gilmore. Lo recibieron por su trabajo en iniciativas como Food for Soul o Casa Maria Luigia, donde el lujo se une al compromiso social. El Sustainable Restaurant of the Year fue para Celele (No.48), en Cartagena. Su enfoque combina biodiversidad, sostenibilidad y cocina local.

The World’s 50 Best Restaurants 2025 redefine el equilibrio global

La lista de este año confirma un cambio de rumbo. Europa ya no domina en solitario: Asia empata en número de restaurantes, con 17 cada uno. Latinoamérica consolida su peso con 9 representantes, y Perú lidera el podio con Maido en el número uno. Tailandia, Japón y Perú destacan con varias entradas entre los diez primeros, mientras que México mantiene presencia con Quintonil (No.3). España conserva cuatro restaurantes, pero cede el liderazgo tras la salida de Disfrutar al club Best of the Best. El nuevo mapa culinario es más abierto, plural y dinámico. Ya no hay un solo centro, sino varios focos de excelencia.

Etxebarri: perfección sin estridencias

En ese nuevo equilibrio, Asador Etxebarri se impone por su permanencia. Repite en el número 2, como en 2024. Es uno de los restaurantes más admirados del mundo. Pero la pregunta es inevitable: ¿ha tocado techo? En una lista que celebra el movimiento, la constancia puede jugar en contra. La cocina de Víctor Arguinzoniz roza la pureza. Cambiarla sería traicionar su esencia. Quizás por eso, el número uno se le resiste. Como si el premio final se reservara a quienes rompen el molde, no a quienes lo perfeccionan en silencio. Aun así, Etxebarri representa una vanguardia atemporal. Y en un mundo que gira deprisa, eso también es una forma de liderazgo.

Una lista discutida, pero influyente

La gala de Turín no solo coronó un nuevo número uno. También apuntó hacia el futuro. Un panorama más coral, más diverso y más conectado con el origen. La excelencia puede venir del barro, del humo o de una fermentación. Desde Lima hasta Copenhague. Desde Atxondo hasta Bangkok. La alta cocina ya no responde a una sola estética. Hoy hay muchas formas válidas de entender el sabor.

Y aunque no faltan voces que cuestionan el sentido de la lista —por su narrativa, su política o su propia lógica competitiva—, The World’s 50 Best Restaurants sigue marcando el pulso de una parte influyente del sector. Ya no dicta un canon único, pero señala por dónde va la conversación. Y en tiempos de dispersión, eso sigue teniendo valor.

Más información de The World’s 50 Best 2025, consulta su página web.