Donostia siempre me ha parecido una ciudad elegante, refinada y con un je ne se quoi, como dicen los franceses. No es de extrañar pues, que el nuevo hotel boutique Villa Favorita en Donostia, se levante en la última villa de finales del siglo XIX que queda en pie, en la bahía de la Concha.
Villa Favorita se construyó en 1866, en pleno corazón del antiguo «Paseo de los Baños» y se le atribuye al arquitecto donostiarra Antonio Cortázar. De estilo afrancesado, en la rehabilitación del edificio, se han conservado las fachadas originales y se han reformado la planta baja, primera y segunda de la construcción original, añadiendo las plantas superiores de nueva construcción.
La apertura del hotel Villa Favorita estaba prevista para el pasado mes de abril, aunque finalmente abrió sus puertas el 15 de julio. Tuve la suerte de poder visitar el hotel a los pocos días de abrir y estrenar una de sus fabulosas habitaciones con vistas a La Concha. El otro motivo de mi estancia fue el de comer en la nueva ubicación del restaurante Amelia, del chef Paulo Airaudo, que además, se encarga de toda la oferta gastronómica del hotel.
El hotel dispone de dos entradas, la primera de ellas desde la calle Zubieta, a la que se accede al hall y a la recepción. La segunda, desde el Paseo de la Concha, directamente al Bar de Villa Favorita. La primera sensación al entrar en el hotel, fue la de haber viajado en el tiempo. Una cálida bienvenida por parte del personal, el check-in se hace en una pequeña recepción con un servicio personalizado y acogedor para el huesped.


El resultado es un hotel boutique de 23 habitaciones, tres de ellas suites. En la decoración predominan los colores claros, principalmente el blanco y el azul, con contrastes en negro. Todas las habitaciones son amplias, luminosas y con vistas al exterior.
Las habitaciones disponen de todas las comodidades para que tu estancia sea lo más confortable posible, como cafetera, SMART TV, WIFI, secador y plancha de pelo y las amenities exclusivas de la marca francesa Lalique. Una de las sensaciones más increíbles fue la despertar con las vistas de la playa de la Concha a mis pies.
Definitivamente el hotel Villa Favorita en Donostia, es el lugar perfecto para descubrir la ciudad y su gastronomía, por su privilegiada ubicación en la playa de la Concha. Con las mejores vistas de la ciudad y un confort de lujo.


Uno de los atractivos del hotel Villa Favorita en Donostia es la propuesta gastronómica del chef Paulo Airaudo
Como ya avanzamos en nuestro artículo sobre el restaurante Amelia, el chef Paulo Airaudo, trasladó su restaurante galardonado con una estrella Michelin, al nuevo hotel boutique Villa Favorita desde su anterior ubicación en el centro de Donostia.
Paulo Airaudo es el responsable de toda la oferta gastronómica del hotel boutique Villa Favorita. Desde su restaurante insignia Amelia, hasta el servicio de desayunos, el room service o la carta del Bar de Villa Favorita.

Es mi tercera visita al restaurante Amelia, aunque las dos primeras fueron en su emplazamiento anterior. El cuero y la madera están muy presentes en la decoración del nuevo espacio, aunque lo que llama la atención es la cocina abierta. El concepto de la barra con la cocina abierta, me atrae mucho y me recuerda a otros restaurantes que he visitado anteriormente, como Atera, Blanca o Momofuku KO en New York, donde se respira un ambiente similar. Su filosofía es la de trabajar con ingredientes de temporada, frescos y apoyando a pequeños productores, para poner en valor productos casi olvidados.
Un menú de 10 pasos más los aperitivos. La cocina de Paulo es directa, no te distrae con elementos superfluos. Equilibrio, estética y sabor por encima de todo. El producto crudo, la brasa como cocción esencial y los fondos como transmisores del sabor, resumen una propuesta sólida y con fundamento. Mención especial a platos como los Capelli d’angelo allo scoglio, un plato de pasta frío, el Rape con Bagna Cauda y Salsa XO, excelente la textura del rape que se cocina a la brasa o el postre de Caviar, Ron y Banana, una combinación de sabores muy equilibrada y sorprendente. El precio del menú es de 165€.
Existe la opción de armonizar el menú con una selección de vinos corta, por 73€ o una larga por 118€. Me dejé llevar por la opción larga, en la que tuve oportunidad de probar una propuesta de siete vinos, de diferentes países y denominaciones de origen, como Galicia, Cataluña, Italia y Francia.
Paulo ha hecho una apuesta fuerte en esta nueva etapa de Amelia. Se ha enfocado en su propuesta, mirando de frente a la guía Michelin, para conseguir su segunda estrella. Pienso que tiene las condiciones para conseguirla, después de tres años, el proyecto está alcanzando la madurez necesaria para obtenerla. Aunque esto ya no es decisión mía.
Más información | Web de Villa Favorita