Con motivo del rediseño de la botella del Ron Gran Reserva 1888, me fui hasta el Sasha Bar 1968, en el Poble Sec, para probarlo y descubrir las múltiples maneras de combinarlo en coctelería.

Para los que no lo conozcan, el Sasha Bar 1968, es un restaurante que se encuentra en la calle Margarit. Es un local con un ambiente agradable, y estética vintage, repleto de muebles y objetos antiguos, que le aportan personalidad. Además de su oferta gastronómica, tienen una barra de coctelería con unas propuestas muy interesantes y creativas.

Se instaló una pequeña barra para la ocasión, donde la Brand Ambassador de la marca, me explicó todos los detalles que hacen del Ron Gran Reserva 1888, un producto excelente.

Un poco de historia de la casa Brugal

La Casa Brugal fue fundada por Don Andrés Brugal Montané en el año 1888. Después de emigrar desde Sitges a Cuba, lugar en el que aprendió el arte de hacer ron, se trasladó a la República Dominicana, donde fundó la destilería que conocemos hoy en día. Cinco generaciones después, se ha mantenido la misma receta, conservando la tradición familiar.

El Ron Gran Reserva 1888 es el fruto de la investigación que mantuvieron la cuarta y quinta generación, con el objetivo de hacer un homenaje a las dos culturas que inspiraron su fundador, España y la República Dominicana. Este ron se añeja doblemente, primero en barricas de roble americano, que han sido usadas para la elaboración de bourbon, y posteriormente en barricas de roble europeo, que han contenido vino de Jerez.

Durante la primera fase de maduración, el ron reposará hasta 8 años en las barricas de bourbon, que aportarán frescura y suavidad, y donde aparecerán las notas de vainilla y caramelo. En la segunda maduración, este ron permanecerá hasta 6 años en barricas de Jerez, lo que aportará más cuerpo, y añadirá notas más intensas y complejas, como el café o el chocolate.

La Brand Ambassador de Brugal. Foto Daniel Arbós©

La experiencia Ron Gran Reserva 1888

Con el objetivo de apreciar toda su complejidad, la primera recomendación es tomarlo solo. Una de las cosas que más me sorprendió, fue cuando me explicaron que una de las maneras de degustarlo es, calentado ligeramente el ron entre los 24º y los 26º. Para ello, usamos un recipiente de cobre, calentado por una pequeña vela y con un termómetro, para controlar la temperatura deseada. De esa manera tuve la oportunidad de comparar las diferencias, al tomarlo a distintas temperaturas. En el ron calentado, aparecen notas de vainilla, café y fruta deshidratada como las pasas o los dátiles. En cambio, entre los 15º y los 20º predomina el caramelo, el melocotón o los frutos rojos.

Recipiente de cobre utilizado para calentar el ron. Foto Daniel Arbós©

Este ron combina perfectamente con los postres, o es perfecto para preparar un coctel de aperitivo, que nos abrirá el apetito para la comida.

En el transcurso de la experiencia, tuve la oportunidad de conocer la propuesta gastronómica del Sasha Bar. Tienen una cocina con combinaciones originales y sabrosas, como los tacos templados de atún con bacon y salsa thai, o el ravioli de pasta wanton relleno de rabo de buey. También son expertos en elaboraciones frías, como el tiradito de salmón con leche de tigre de maracuya, el salmón marinado -receta de la abuela del propietario- con vinagreta de mostaza dulce y ajonjolí o el steak tartar de solomillo cortado a cuchillo, con cebolla tierna, mayonesa de soja y huevo de codorniz.

El postre, al que llaman Muerte por Chocolate, lo armonicé con un coctel con una base de Ron Gran Reserva 1888, una versión del popular Negroni, que aunque es un coctel para aperitivo, encajó perfectamente con el chocolate. 

Postre Muerte por Chocolate, armonizado con una versión del Negroni, elaborado con Ron Gran Reserva 1888. Foto Daniel Arbós©

¿Dónde comprarlo? En la tienda de UVINUM

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