Hace años que soy seguidor y cliente de Relais&Chateaux, una asociación de hoteleros y restauradores que nació en Francia en 1941, unidos por la misma filosofía, la de ofrecer lujo y experiencias sensoriales, para acercar a las personas al Art de Vivre, el arte de vivir.
En España existen 22 de estos establecimientos, uno de los cuales se encuentra en la Seu d’Urgell. Se trata del hotel Castell de Ciutat, donde encontramos el restaurante Tapies. El hotel es propiedad de la familia Tàpies desde hace más de 40 años, y actualmente esta dirigido por la segunda generación.

Después de pasar un fin de semana en Andorra, disfrutando del espectáculo Scalada, del Cirque du Solei, me detuve en el restaurante Tapies camino a casa. Quería disfrutar de una buena experiencia gastronómica antes de regresar.
Había hecho la reserva días antes, y aunque llegué un poco antes de lo establecido, ya tenía mi mesa preparada. Situada en un lugar privilegiado de la sala, delante de un gran ventanal, y que me permitía disfrutar de unas vistas espectaculares de la Seu d’Urgell y la sierra del Cadí, que hacían, si cabe, más deliciosa la experiencia.


Disponen de dos menús, uno de mediodía por 35€, y el menú degustación por 70€.
Pensé que valía la pena, ya que había hecho el viaje, no andarme con chiquilladas e ir a por todas, así que pedí el largo, eso si, acompañado de una botella de vino espumoso Raventos i Blanc de la Finca 2010, perfecto de inicio a fin, excelente fruta fresca y un buen equilibrio entre acidez y carbónico. En este punto, quiero mencionar que el restaurante dispone de una bodega con más de 650 referencias, y 15.000 botellas de vino.
Empezamos con el aperitivo de bienvenida, crujiente de escalibada con foie asado. Un buen bocado, soy un gran amante del foie, un buen sabor con la verdura, aunque el crujiente pasaba un poco desapercibido.
Lomo de salmón ahumado en casa con madera de pino, bouquet de ensalada, sal de sesamo negro y crema de hierbas yodada. Un plato simple, pero con un ahumado perfecto, y acompañado de un pan artesanal. Me recordó a los bloques ahumados de Carpier, me encantan.
Vichyssoise con vieira a la plancha y esparragos. Vale, reconozco que no soy amante de las cremas, y menos si son frías, pero las vieiras en su punto, melosas, y el contraste de temperatura con la crema, me hicieron disfrutar del conjunto.
Merluza asada con judías de Santa Pau y navajas aromatizadas a la lima. Pescado fresco, en su punto y sin demasiados artificios. Las salsas no enmascaraban los sabores y aportaban color, y un punto de sabor al conjunto.
Cochinillo asado con chutney de pasas, pera, piña y naranja. Delicioso crujiente, y el contraste agridulce del chutney equilibraba el plato.
Selección de quesos artesanos. Un carro con un denominador común, todos los quesos son de origen pirenaico, de Km 0. El plato iba acompañado de mermeladas, frutos secos y fruta.
Macedonia de frutas con consomé de fresas. Un plato vistoso, muy refrescante, perfecto para preparar el siguiente postre, mucho más contundente.
Chiboust de chocolate, platano y crema de yogurt. Buena combinación de sabores y temperaturas. Un plato muy goloso, contundente y que daba el punto final a casi tres horas de espectáculo.
Petit fours, para acompañar la sobremesa y el café.
Se trata de un gran restaurante, de cocina mediterránea, y corte clásico, a la altura del hotel. En 2013 estuvo entre los favoritos para conseguir la primera estrella Michelin para el 2014, aunque, de momento, no ha llegado todavía. Si bien merece una visita, teniendo en cuenta la distancia, lo mejor es poder disfrutar de un fin de semana en las excelentes instalaciones del hotel. Se puede visitar la Seu d’Urgell y sus alrededores, Andorra esta a un paso, y tenemos la Cerdanya al lado.
Hotel Castell de Ciutat – Restaurante Tapies
Carretera N-260 Km.229
25700 La Seu d’Urgell
? 973 350 000
? www.hotel-castell-ciutat.com/es
✉️ elcastell@relaischateaux.com